Han sido ejes de gravitación económica y comercial que atraen (o repelen) a los países de América Latina.
Pero el escenario global de hoy, de ralentización de la economía china y desplome de la demanda de recursos básicos, está llevando a muchos a preguntarse si existe convergencia posible entre estos dos grandes bloques de distinta naturaleza política, como son Mercosur y la Alianza del Pacífico (AP).
“No hay que tener temor a reconocer que los procesos de inserción son distintos”, explica desde Uruguay Ignacio Bartesaghi, coordinador del Observatorio América Latina – Asia Pacífico de Aladi.
“Naturalmente entre ambos bloques regionales hay diferencias, porque la política de desarrollo, el tamaño de los mercados y la estructura exportable son distintos”,
Para el investigador social, es necesario “quitarle dramatismo al tema, y tratar con naturalidad los procesos de integración de los dos bloques, dado que cada uno tiene sus complejidades y distintas estrategias de inserción”.
El consenso parece orientarse a superar esa visión maniquea que presenta a estos dos modelos comerciales como contrapuestos y en constante fricción.
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