En el marco de la reconfiguración de los flujos comerciales y energéticos entre América Latina y el Asia-Pacífico, la República Bolivariana de Venezuela ha registrado un notable repunte en sus exportaciones de hidrocarburos hacia la República de la India. De acuerdo con datos aduaneros y de monitoreo de flujos globales, el país sudamericano se posicionó durante los meses de abril y mayo de 2026 como el cuarto mayor proveedor de petróleo del mercado indio, registrando volúmenes de importación que alcanzaron los 319,2 miles de barriles diarios (kbd) en mayo, lo que representa un incremento mensual del 13,9%.
Este dinamismo comercial marca un punto de inflexión respecto al comportamiento del año fiscal previo, periodo en el cual las corrientes de suministro nominales se habían visto afectadas por factores regulatorios internacionales. No obstante, el análisis estructural de las estadísticas oficiales del sistema Tradestat del Ministerio de Comercio e Industria de la India demuestra la profunda complementariedad técnica entre ambas economías: El Capítulo 27 del Sistema Armonizado (combustibles y aceites minerales) concentra de manera sostenida el 78,02% del valor total de las compras que la India realiza a Venezuela. El reciente incremento de los despachos responde a la búsqueda de la nación asiática por diversificar sus fuentes de suministro tradicionales fuera del estrecho de Ormuz, recurriendo al crudo pesado venezolano en un contexto de alta volatilidad en el Medio Oriente.


