Desde su puesta en marcha en 2009, este instrumento arancelario compartido por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay ha sido clave para diversificar los destinos de exportación del bloque y fortalecer el intercambio con una de las economías más dinámicas del Asia-Pacífico.
Es un punto de encuentro para promover el conocimiento y las oportunidades de crecimiento y desarrollo entre América Latina y Asia Pacífico, a través de una cooperación estratégica y sostenible.



