Próximo a cumplir diecisiete años de aplicación efectiva el 1 de junio, el Acuerdo de Preferencias Comerciales (APC) entre el MERCOSUR y la República de la India se mantiene como un referente histórico de la integración económica entre mercados emergentes. Este tratado, cuya firma original se remonta al 25 de enero de 2004 y que entró en vigor en el año 2009, ha permitido construir un canal comercial institucionalizado entre el subcontinente asiático y los cuatro Estados fundadores del bloque sudamericano: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
A lo largo de este periodo de vigencia, las rebajas de gravámenes acordadas han dinamizado de forma notable el posicionamiento de la oferta exportable del MERCOSUR. Los flujos de venta hacia el mercado indio han encontrado sus principales motores en el sector agroindustrial y de recursos básicos, destacando de manera sostenida los aceites vegetales, los productos químicos y los bienes minerales. En sentido inverso, el acuerdo ha facilitado que las industrias de la región accedan de forma competitiva a insumos estratégicos provenientes de la India, con un fuerte énfasis en productos farmacéuticos, hilados y manufacturas de hierro o acero, elementos esenciales para las cadenas de valor locales.


