Dada la madurez de la economía norteamericana y su tasa de crecimiento de largo plazo, es de esperar que una economía con mayor crecimiento como la china tenga una tasa de interés que se encuentre por encima de la de Estados Unidos. Sin embargo, en algunos momentos en el tiempo, las diferencias en el ciclo económico y en las decisiones en materia de política monetaria adoptadas por la autoridades de cada país pueden provocar una situación en la cual la tasa de interés en Estados Unidos se encuentre más alta que la de China.
Este fenómeno conocido como “reversión” es lo que se viene observando en el último tiempo entre las tasas de Estados Unidos y de China. Tal como puede observarse en la gráfica, el Banco Central de China redujo su tasa de interés para incentivar la actividad económica en un principio, desalentada por la política de COVID cero y luego por las dificultades en el sector de la construcción, al mismo tiempo, la Reserva Federal ante una inflación en aumento y una situación fiscal compleja decidió aumentar las tasas de interés y aún no ha comenzado a bajarlas provocando esta inusual movimiento.
Esta situación en materia de tasas de interés determina un cambio importante en la financiación de las empresas chinas dado que se hace más caro obtener financiamiento externo y más barato el interno.


